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fútbol

Qué lindo será volver a verte, Tigres querido

Hace un año el mundo entero se detuvo, y aunque el fútbol es lo más importante dentro de lo menos importante, claro que me afectó dejar de disfrutar de tan hermosa pasión.

Mis fines de semana cambiaron de forma grosera. Confirmé, sin tanto asombro, que Tigres era más que un simple pasatiempo. Más que una alegría sabatina y que un pretexto para pasarla bien con los amigos. 

Tigres es parte importante de mi vida… un poco por debajo de la familia, la pareja y los amigos.

La pelota volvió a rodar… y yo volví a sonreír. 

Descubrí, no obstante, y ahora sí muy asombrado, que el juego había cambiado.

Volvieron los goles a favor y también los tantos en contra. Las gambetas y las barridas; las propuestas ofensivas y los parados defensivos. Los corajes y las alegrías; las decepciones y las dichas.

Todo permanecía exactamente igual, pero algo faltaba… nosotros faltábamos.

Seguido coincido con personas que me juzgan por hablar de Tigres en plural. Si ganamos o perdimos. Si divertimos o aburrimos. 

Yo defendía mi postura desde las vísceras, porque no había argumento alguno que sustentara mi locura. Y aunque ahora siga sin fundamentos reales, la soledad en la que se vio sumergida la cancha sin nosotros, me dio algo nuevo para ofrecer.

Sé que no soy tan importante como las atajadas de Nahuel Guzmán, las barridas puntuales de Hugo Ayala, los trazos largos de Carlos Salcedo, los disparos certeros de Chaka Rodríguez, el compromiso de Jesús Dueñas, la clase de Pizarro, la calidad de Carioca, la valentía de Luis Quiñones, el sudor de Javier Aquino, la brillantez de Diente López y la genialidad de André-Pierre Gignac.

Sé que soy menos que ellos. Que mi presencia bien puede pasar desapercibida para el resto, pero en conjunto con mis hermanos de pasión, somos algo… somos mucho. 

Porque nosotros no somos quienes empujamos la pelota al fondo de las redes; sí quienes damos vida a dicho acto. No somos la salvada del arquero; sí quienes elevamos tal desventura a la algarabía de los goles a favor.

Capaz aún no sea el momento de volver a la cancha, pero con responsabilidad volveremos a nuestra segunda casa.

Qué lindo será volver a verte, Tigres querido. 

Twitter: JaimeGarza94

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