Jugar bien / Escribir bien
Opinión

¿CONVIENE EL VÉRTIGO?

Desconozco si a todos les pase así, y aunque esto que sucede no me hace mejor o peor, lo espontáneo y los partidos al azar son el principal disparador de ideas para escribir. El ejemplo más reciente fue hace no mucho en la liga femenil mexicana; un domingo a la tarde se jugó un partido entre San Luis y Tijuana donde, en la primer mitad, el marcador ya tenía ocho goles entre ambas.

Y no, no creo que ajustar para controlar sea inadecuado; como idea no es mala, aunque lo que me pone ahí, un poquito en duda, es la acción casi que por automático que ejercen un sinfín de entrenadores para darle “calma” al juego. ¿No es bien visto un juego de ida y vuelta? ¿Necesitamos impregnar nuestras convicciones para intentar con esperanza modificar la naturaleza del juego espontáneo?

Y es que hemos vivido muchos partidos emocionantes, y claro, lo son porque el espectador o el hincha disfruta de la sensación de peligro, esa que te la da una gambeta del 11 contra el dos en la banda, o una anticipación del nueve al central para ponerle la parte interna al balón y estrellarlo en el travesaño. Partidos donde “la media se cae” como dijera don Panchito en el equipo del barrio, sin control del juego y ajeno al control de joystick que los entrenadores por momentos anhelan tener.

Los cambios en el medio para tener un poco más la pelota, las instrucciones al contención para lateralizar y ralentizar el juego, comienzan a surgir a partir de los minutos iniciales de vértigo. También están los arqueros que le ganan segunditos de más al fingir lesión o tardar en levantarse tras una atajada… pareciera que no conviene jugar así, anotar, volver a anotar y controlar desde el manejo de ritmos y posesión el juego ahora ya, con un 2-0.

Quizá todo pase por la conciencia de las capacidades; saber que no nos da para 98 minutos de un juego vertical y de transiciones, la comprensión de que necesitamos elaborar con mayor paciencia y descansar también con el balón.

Me da la sensación de que un partido de ida y vuelta, ajeno a la charla que dimos 3 horas antes en el salón del hotel, no siempre es bien visto porque así no fue planeado, aunque nos convenga o nos indique que puede ser también el camino al triunfo esa noche. Pero es solo eso, una sensación. Una sensación de domingo a la noche, donde el juego me sigue mostrando cosas que pueden suceder y donde cada participante, le dará una interpretación basada en experiencia, creencia y cultura. Porque esto es así, de interpretación.

Lo escrito anteriormente, no tiene que ver con la forma en que ambos cuerpos técnicos de ese encuentro gestionaron el trámite, solo fue el disparador intelectual para escribir un poco.

Daniel Guerrero / @dga_futbol

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