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Opinión

El “Gullit” Peña en Centroamérica

Me queda claro que a ningún futbolista se le olvida jugar a la pelota; el tema de Carlos “Gullit” Peña y su reciente fichaje en la liga salvadoreña con el club FAS, me parece que sienta las bases para recuperar lo que todos, en algún momento de nuestra carrera, perdemos momentáneamente al involucrarnos en este negocio por distracciones y amigos falsos como una lata de atún boliviano: hablo del talento.

En el juego como en la vida misma, lo remunerado económicamente no termina siendo la destreza, sino lo que se puede provocar con esa habilidad a disposición de la dirigencia y un tipo de pants y cazadora que desde hace años fragua su propia idea futbolística, con la que pretende ganar partidos y alzar copas.

FAS fichó a un jugador que llegó a ser élite en México, con gol y generación de juego ofensivo. Un tipo que revoluciona los ataques posicionales y que engancha en los últimos dos tercios cuando las circulaciones se vuelven cancinas o metódicas; dinamita la acción y pone a competir a los volantes extremos además de asociarse con el nueve. La peligrosidad en los linderos del área siempre es latente en el Gullit, pues acompaña y es de esos volantes que entendemos como volantes “llegadores”. Es pícaro. Un surgido desde barrio que te pisa el área y que tiene contundencia. El tiro de media distancia también es una virtud ofensiva.

El tema de la edad no me parece un factor diferenciador en este momento por dos sencillas razones: primero, porque en el juego realmente no importa tanto hasta después de los 35, ahí donde picas al espacio y el lateral rival de 23 años te alcanza con facilidad; después, pasa también que, en esa sana intención de resurgir, mental y anímicamente predispones el esfuerzo y lo acompañas del colmillo futbolístico o experiencia adquirida por juego y trayectoria.

Carlos venía de un buen momento en el equipo de nuestro pueblo natal; Ciudad Victoria, México. Por la mínima cobertura mediática de la prensa nacional que lo soltó de dimes y diretes por un buen tiempo, y arropado de su familia, se volvió un pilar para Correcaminos en la Liga de Ascenso, saliendo después con la intención de ir a la recién creada Liga de Balompié y donde la negligencia en los pagos, lo orilló a Peña a salir.

Sin duda, la contratación de Carlos “Gullit” Peña es una gran noticia para él y para los que admiramos su máximo nivel cuando jugó para el León en Primera División. La mesa está puesta para ver a uno de los mejores fichajes internacionales que ha llegado a la liga salvadoreña.

Daniel Guerrero / dga_futbol

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