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Opinión

¿Diferencia entre pelotazo y pase largo? El nombre del jugador

Me queda claro que el juego te indica dos vertientes sobre la manera de jugar: Lo ensayado y lo improvisado. Y desde luego, como hace poco leí por ahí, la improvisación es indispensable dentro de un mundo lleno de intentos fallidos de control y rigor, volviéndose un factor determinante para el resultado inmediato.

Ahora bien, debo confesar que a pesar de tener 28 años al escribir esto, no recuerdo algunas (pocas) cosas y no sé si el encabezado lo escuché o reflexioné tras darme cuenta como en un sinfín de transmisiones, le llamaban pelotazo a todo balón jugado en largo.

El mundo del futbol, interno y externo, tiende a soltar frases y palabras que en más de una ocasión llevan un vacío, carentes de sustancia y que sin un antecedente reflexivo han perdurado y pasado de generación en generación, dejando una interpretación cotidiana en los aficionados a esto.

Se entiende también que, no todo balón por aire es juego directo ni un mentado “pelotazo”. Quiero decir que, en pocas palabras, el pase largo es muy fácil de detectar hoy en día porque siempre lleva una sana intención, pero también, implica aceptar el riesgo de pérdida debido a las condiciones de la recepción y cómo defienden el rival. Los espacios de recepción se van reduciendo conforme te acercas al arco rival, las distancias entre puntas y marcadores de punta son estrechas, rocosas y ásperas para controlar y conducir frente al meta.

Un equipo que lanza en largo hace notar un trabajo. La pauta te la indica las condiciones en que el emisor lanzó: No es lo mismo lanzar cuando estás aislado y presionado contra la banda, que cuando dispones de con tiempo y espacio para jugar en corto. Claro, también los movimientos allá arriba denotarán coordinación y comunicación… entrenamiento, en pocas palabras.

Desde un punto de vista más emotivo o romántico, percibo que dividir el balón es reprochable. La lógica me dice que, si tengo la pelota, no existe motivo alguno para arriesgarla pensando en que mi compañero a 40 metros, controle y encare, y sí, tiene sentido común, pero ¡mamita! que dolor son los pases largos a espaldas de la línea de cuatro que dejan mano a mano al puntero que pica al espacio contra el arquero. Ahora, de eso a que siempre te salgan, hay más distancia que un puente entre Miami y Montevideo.

Y sí, no es lo mismo ver un pase largo de un central de tercera división, que de Rafa Márquez en Rusia 2018. Ahí radica la diferencia entre pelotazo y pase largo.

Daniel Guerrero | @dga_futbol

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