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Opinión

Transmisión de partidos, táctica y la necesidad del televidente

Realmente, me parece que el espectador no está habido de un conocimiento táctico profundo. Queremos creer que sí porque a eso nos dedicamos nosotros, nos encantaría que todo el mundo lo entendiera mejor, sin embargo, me gustaría dejar en claro que la explicación de movimientos y recorridos que hoy ocurren en tal partido, el día de mañana ya son información de la cual su fecha de caducidad se cumplió.

Es de aplaudir y llamar la atención que hoy en día, una interesante camada de periodistas deportivos se esmera por crecer y afianzarse dentro del competitivo mundo de la televisión deportiva, basándose en el análisis del juego que se ha vuelto una gran área de oportunidad para este crecimiento generalizado, sin embargo, en el juego no todo es pizarra.

Ahora, no por eso se va a dejar de hablar del juego. Lo ideal, considero que sería explicar como es que inician el juego y cuales son las características más generales que requieren para tener una salida correcta desde el fondo, cómo avanzan y una vez en zona #2, como intentan acercarse al área rival para terminar encontrando a los atacantes. De aquí irán surgiendo las variantes que hacen rico al juego, y que separan de los buenos a los regulares equipos. La salida, la construcción y la finalización, son etapas que todo equipo se encontrará durante los casi 100 minutos de partido. ¿A qué se enfrentaron? ¿Por qué no encontraron una mejor frecuencia de llegada? Y de que se valió el rival para intentar neutralizar el ataque.

Defensivamente, hay características que le dan idea y diseño a un equipo con la intención de contener, neutralizar y recuperar, o como máximo, evitar recibir anotación. Presión, alturas para pararse y cumplir con los recorridos defensivos, tipo de presión y observaciones al momento de recuperarla, son las que le nutrirán de comentarios y apuntes al comentarista durante la transmisión.

Hoy por hoy, me asusta la sobredimensión del rol del Director Técnico para los periodistas deportivos, y eso se ha contagiado a gran parte del público. Tres resultados adversos son los necesarios para emitir una dura crítica contra la idea de juego del entrenador y su capacidad de dirección, cuando de pronto también pasa por distintas situaciones relacionadas con el juego y su poca capacidad de control posible. Si pudiéramos hacer una actividad durante 2 semanas, nos sorprendería el número de veces que una persona en la calle relaciona de inmediato al equipo con la figura del entrenador.

La contundencia con la que se afirma un comentario, a veces suele ser áspera y eso es lo que termina provocando un poco de molestia para más de uno; ahí es donde viene el roce, en ese disgusto de los que están en el día día, con los que transmiten. La ausencia de sensibilidad para comprender lo que intenta un equipo, lo que sale y lo que no es controlable. Son pocos los que logran encontrar un sentido de empatía muy fino para poder navegar con aparente tranquilidad entre el bando del profesional en activo / retiro, el televidente y el productor que desea un tipo de transmisión en específico. También están los que no se meten en problemas y solo dicen lo que todos quieren escuchar.

Otro aspecto que he notado en la televisión deportiva, sobre todo para generar tendencias y vínculos que después permitan generar ingresos a las arcas, es la competencia por elegir el mejor de cada categoría: Jugador del partido, DT de la jornada, gol del fin de semana, y la comparación entre dos equipos o más. El juego da para querer a más de uno, para valorar las capacidades de cada equipo/jugador sobre los demás y no debería de precisas en elegir a uno para que el segundo lugar después no logre tener reconocimiento a algo que con mucho esfuerzo le costó conseguir, pero, como diría alguien por ahí: “no los compares, disfrútalos”.

El mundo de las redes sociales no podría entenderse sin dejar pasar el “hate” que abunda. Un tuitero que no coincide con la opinión del narrador / comentarista, en automático ejerce una dura crítica hacia el protagonista de este texto, y así sucesivamente. Es algo hasta normal, nos identificamos con los que hacen lo mismo que nosotros y, a partir de ahí, las opiniones buenas y malas van a depender de la evaluación del criterio con el que se habla de futbol. Es normal entender, que en un medio deportivo no se lo podrá complacer a todo el espectador, y comenzar a aceptar esto, termina dando una paz interior que permite seguir adelante, en la intención de crecer y mejorar como profesional del comentario deportivo.

Daniel Guerrero | @dga_futbol

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