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Sale Lichnovsky, entra Aguilar

AUTOR: Johan Corona – 

Mediados de 2018, tras un torneo con Pedro Caixinha y la llegada de Ricardo Peláez, Cruz
Azul sumó varios elementos para afrontar el siguiente torneo. Entre ellos, sin mucho ruido
por su posición, llegó Igor Lichnovsky.

El seleccionado chileno con experiencia en Europa había tenido una labor destacada en
Necaxa y había llamado la atención del equipo celeste. Tan pronto llegó, se hizo de un lugar
en el equipo titular acompañando al paraguayo Pablo Aguilar.

De apariencia atlética con 1.86 m. de estatura, Lichnovsky destacaba por su anticipación y
especialmente por su juego aéreo. De la mano de Pedro Caixinha incluso probó una nueva
posición: mediocentro.

Fue en los cuartos de final de vuelta del Clausura 2019 cuando, la escasez de jugadores en
esa zona, llevó al lusitano a buscar una alternativa al juego directo de América. Tras la ida
3-1 a favor de las Águilas, este panorama apuntaba a ser una constante en los ataques
azulcremas.

Igor cumplió y el siguiente torneo siguió con esa función hasta la destitución de Caixinha y
la llegada de Robert Dante Siboldi. Con el uruguayo tuvo lapsos positivos y negativos en
regularidad. Así se mantenía hasta que se confirmó su salida de Cruz Azul tras la fecha 13
del #Guard1anes2020 ante Toluca.

¿Qué pierde Cruz Azul?

Sin Igor, principalmente los cementeros se ven afectados en juego aéreo, tanto defensiva
como ofensivamente.

Sumar su sello personal; pisar el balón con una pierna y salir con la otra para después de
dejar atrás al atacante rival, pudiera salir en largo o avanzara con balón controlado.

¿Cómo puede suplirlo?

Si bien, los de Siboldi cuentan con una baraja de defensores centrales, incluso futbolistas
de otras posiciones que pueden desempeñarse ahí, cada uno cuenta con un rasgo
característico.

Por ejemplo, Luis Romo tiene la anticipación, él y Julio César Domínguez cuentan con la
conducción, Pablo Aguilar es mejor en trazos largos y es una alternativa más rentable como
defensa corrector. Sin olvidarnos de el joven Josué Reyes y de Juan Escobar, que juega de
lateral pero también lo ha hecho de central.

Ante Toluca, Reyes fue el elegido. Tras dos juegos ya convocado seguramente veremos de
forma gradual a Pablo Aguilar, por lo que la defensa de cara a la recta final apunta a ser con
el paraguayo y el “Cata”.

¿En lo mental, en código vestidor qué tanto puede afectar la baja en esta parte del torneo?
Solo en el interior lo podrían saber.

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"El fútbol como elemento estético"

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