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Tácticas

Pisada y encare; apuntes del mano a mano por fuera

En pleno 2020, el tiempo y espacio es al fútbol, lo que un buen amigo a la vida, cada vez se vuelve más difícil encontrarlos.

Esta jugada se atascó. La pelota viene sucia desde la salida y es inminente la pérdida tras un avance por el mismo costado, el buen juego decide marcharse y es relevada por la lucha cuerpo a cuerpo, la fuerza y el mal perfil protegiendo la pelota, el futbolista ahora se encuentra acorralado contra la línea y cada vez se va esfumando la esperanza de progresar. Nuevamente, nos quedaremos con ganas de ver al puntero derecho encarar al lateral izquierdo buscando el pase de gol.

El avance longitudinal del esférico se volvió áspero, por momentos rocoso, y esto porque la pelota en una exclusiva dirección ascendente fue atrayendo al rival, tanto al volante por izquierda como al defensor lateral; Aparecen las condiciones favorables para un dos contra uno defensivo, donde en el mejor de los casos –y a no ser que se tenga el talento y la picardía para salir de entre dos– habrá que jugar hacia atrás y buscar por izquierda.

Precisamente este cambio de orientación hacia el carril opuesto, propicia un momento oportuno para que la pelota ahora le llegue al control orientado del puntero izquierdo y ya, en un duelo individual, recurra a su calidad y capacidad driblando a un defensor que siempre, irá una milésima de segundo retrasado en cuanto al pensamiento y decisión del atacante.

Gestar por zonas internas y mantener amplitud abre distintos escenarios. Emergen los carriles interiores y la amplitud fija, los defensores están a distancia de los punteros que casi se salen del campo, y es que esa condición de “despegarle” la marca a los punteros y pasar a vigilarlos, provoca que cuando les llegue la pelota –con ventaja hacia adelante y no al pie– puedan gambetear y llevar a dar un paseo de domingo al defensor, con la ilusión de tirar una pared y para penetrar, o ganar línea de fondo y asistir con una pelota buscando al compañero que termine la jugada. Que diferencia si se compara al escenario escrito en el segundo y tercer párrafo de este artículo.

Decían en el llano “respétale la pasada” y por eso se volvió una máxima del juego en ataque. Ante el mano a mano el jugador ahora tiene no solo una, sino dos opciones a elegir y si el lateral se encontraba en cierta desventaja, frente a este escenario se reducen al mínimo los momios a su favor para neutralizar el ataque.

Las pelotas largas diagonales siempre tienen una noble intención, y son acompañadas de un mensaje ofensivo, de comenzar a ser profundos y atacar. Sin embargo, influye la precisión, la distancia a recorrer por aire y la recepción que el puntero realice. En el trayecto, al defensa que hacía una vigilancia le da el tiempo adecuado para recorrer y competir contra el puntero.

No pasa solamente por tener jugadores rápidos por fuera. Pasa por las condiciones favorables para que puedan hacer su trabajo. Es eso, o sacarse la chispa y el engaño ante dos policías y contra todo pronóstico, progresar ante la adversidad y mandar una pelota de gol. Aunque eso represente, costar más en Transfermarkt.

Daniel Guerrero | @dga_futbol

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