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Liga MX

Luis Quiñones hace mejor equipo a Tigres

Después de varias cesiones en el fútbol mexicano, Luis Quiñones logró convencer a Ricardo Ferretti en pretemporada para permanecer este torneo. Durante su último paso en el Toluca de Hernán Cristante fue pieza clave en su sistema ofensivo, llegando a hacer una gran sociedad con Cristian Borja y terminó con 10 goles y 5 asistencias en 48 partidos. El lateral colombiano, garantía de juego exterior, dejaba a Quiñones aparecer por dentro; su radio de acción estuvo en la frontal, el pico del área y la entrelínea, que le permitió destacar por su golpeo y su capacidad para encontrar libre al mismo Borja. Contrario a lo que se pueda pensar por haber jugado a perfil natural, su lugar no estuvo pegado a la línea de cal.

Salvo los partidos contra Tijuana y Cruz Azul, donde reemplazó al lesionado Javier Aquino, viene jugando como extremo derecho en el once titular. Lo más interesante, y más allá del mero tema de la calidad, es que aporta cosas muy distintas a los otros jugadores en el puesto. El otro Quiñones, Julián, es parecido en posicionamiento pero no en intenciones: no es totalmente exterior, pero apenas recibe el balón conduce con esa agresividad que le caracteriza; mientras que Jürgen Damm acostumbra a recibir en situaciones de 1vs1 y obliga al lateral a moverse por dentro. Ambos son extremo de lado débil y se sienten mucho más cómodos con espacios.

Luis ha encontrado su sitio unos metros arriba del Pizarro-Carioca en el carril del halfspace, entre central y lateral. O lo que es lo mismo: a un lado del mediocentro rival. Desde hace mucho tiempo que Tigres tiene problemas en su ataque posicional, y éste movimiento del colombiano a servido para progresar y asentarse en campo contrario, situación que se acentúa con la pareja de delanteros Gignac-Valencia que el Tuca ha hecho tan recurrente, donde ninguno de los dos mediapuntea. Si bien no es una jugada que se repita mucho, ha sido útil y ha cobrado protagonismo en dos partidos en específico: como ruta de escape para sobrellevar la presión alta de León en la primera jornada y aprovechar esos espacios que quedaban arriba, además de para superar el bloque medio del Toluca en la cuarta jornada que estaba ocasionando muchos problemas para salir jugando. Quiñones recibe de espaldas y puede dejar de cara a uno de los mediocentros, girar para asociarse con Enner Valencia o aporvechando que está a pie cambiado, hacer un cambio de juego y encontrar libre al extremo izquierdo.

Posicionamiento de Quiñones contra Toluca. Imagen de @monopandillero

Ésta situación ha permitido que el equipo logre asentarse con mayor naturalidad en campo contrario y una vez que ésto ocurre el Chaka Rodríguez es el encargado de dar amplitud. El lugar de Quiñones, entonces, está en moverse hacia dentro o si la jugada termina por desarrollarse en esa banda derecha, a un costado del área grande. Así fue cómo pudo dar la asistencia a Gignac en el partido contra Santos. Mientras haya un posible pasador detrás, es una amenaza constante al rival el que el colombiano ataque esa zona, si lateral y central no están al pendiente queda con tiempo y espacio para centrar al área.

Luis Quiñones vs Santos a un lado del área grande, el Chaka pegado a la línea de cal

Su impacto en el juego se nota, pero también se puede ver en las estadísticas que ha dejado más allá del gol y la asistencia que lleva en 5 partidos. Es el segundo jugador de Tigres con más regates con éxtito (8), pases clave (8, detrás de Rafael Carioca que cobra las jugadas a balón parado) y grandes ocasiones creadas (3), además de ser el tercero con más pases completados en el último tercio del campo con 44. Está arrastrando una dinámica muy positiva, con un protagonismo que nunca había tenido con Ricardo Ferretti.

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