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Futbol mexicano

Aquel arcaico tridente

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla recibió a un Santos Laguna un tanto pálido y escueto, mismas condiciones que se vieron reflejadas en su funcionamiento colectivo, el cual al término del partido -bajo la contundente losa de haber empezado con el pie izquierdo el Clausura 2019- nos remontó a la época de aquel tridente ofensivo que le brindó más de una alegría a la afición de Torreón, llegando a pintar al norte del país con los colores verde y blanco.

“Aquel tridente ofensivo”, el mismo compuesto por Jonathan Rodríguez, Djaniny Tavares, y Julio Furch, este último el único presente en el actual plantel de Santos, quien pese a ser uno de los delanteros más autosustentables de la Liga MX, encuentra complicaciones en su intento por condicionar en términos ofensivos debido a la ausencia de apoyos y variables que le pueden ofrecer sus compañeros de campo.

Hace un par de temporadas la historia era sumamente distinta; el de Uruguay y el de Cabo Verde brindaban un flujo de balón por los carriles exteriores que nutrían de oportunidades de gol al delantero de Argentina. Pobablemente tanto Rodríguez como Tavares en la Comarca Lagunera eran de los mejores extremos tanto atacando espacios como trascendiendo en espacios reducidos debido a su capacidad de llevar a cabo buenos regates aún con poco tiempo encima para actuar, en todo el fútbol doméstico.

La partida de Djaniny al Al-Ahli y de Jonathan a Cruz Azul, han terminado por mermar las variantes de Santos dentro del último cuarto del terreno, generando por momentos una falta de lucidez en zona de definición. Aquel juego directo que buscaba como objetivo a Julio Furch quien obtenía con facilidad segundas jugadas para descargar el esférico sobre sus dinámicos extremos es algo que hoy en día es complicado de observar dentro del funcionamiento de Salvador Reyes.

El 4-4-2 que presentó Santos en su visita a Lobos BUAP en lo personal me deja dudas. Sobre todo en cuanto a cómo implementar a Diego Valdés en el 11 de Reyes, puesto que partiendo desde la base probablemente se le esté limitando su potencial. De igual forma, Julio Furch deberá encontrar alguna mancuerna para poder trabajar que le brinde ventajas, ya sea con un Brian Lozano que lo habilite de cara al arco, o con un juvenil Eduardo Aguirre que le complemente a una distinta altura.

Julio Furch es el único sobreviviente de aquel tridente ofensivo que le brindó múltiples alegrías a Santos, mismo que hoy, a raíz del insuficiente funcionamiento ofensivo que Salvador Reyes propone, hace que se añore cada vez más a esa tercia.

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Minimalista.

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