Jugar bien/Escribir bien
Futbol mexicano

El legado de Osorio

El proceso de Juan Carlos Osorio como seleccionador nacional significó un parteaguas en en el futbol mexicano. En sus tres años al mando el colombiano evidenció el lado más pobre del periodismo en México, que poco trató de entender su metodología de trabajo y  su modelo de juego.

Tuve la oportunidad de entrevistar a Juan Manuel Navarrete, autor del libro Osorio Táctico y actual analista de vídeo del Club Necaxa, sobre el legado del entrenador colombiano:

¿Cómo consideras que fue el papel de la selección mexicana en Rusia?

Fue de más a menos, sobre todo por la victoria inicial ante Alemania y luego la derrota ante Suecia, partido para el cual México se había preparado para defender juego directo y segundas jugadas, situaciones que no logró resolver y que condicionó el cruce de octavos de final.

¿El partido contra Alemania en el mundial representa el verdadero nivel del futbol mexicano?

Me parece que demuestra el potencial que tiene el fútbol mexicano, ya que para ser realidad tendría que tener este tipo de resultados de manera sostenida y regular.

¿Cuál es el legado de Osorio en México?

El recordarnos que el juego y el jugador es lo más importante; que la táctica son los futbolistas para dejar de lado las estadísticas y datos que solo representan el paradigma de la simplicidad que ha venido invadiendo a los deportes colectivos y a varias actividades humanas. Ademas, de ver el fútbol como un todo; algo que en México no es usual.

¿Qué entrenador podría seguir su línea de trabajo?

Cualquiera que vea al juego como un todo; que entienda a los equipos como algo complejo y dinámico; que un partido es altamente variable y caótico, ya que esto definirá los qués, los cómos y los quiénes.

¿Cuáles fueron los principales defectos que tuvo Osorio en la selección?

El sobrevalorar al futbolista mexicano; el querer introducir ideas tan complejas cuando había poco tiempo para trabajar; y quizás, el no entender el entorno y contexto cultural alrededor del fútbol en México; fue muy contra-cultural; muy avanzado para el aficionado y periodista común.

¿Cuál fue la principal aportación del colombiano en México?

El enseñarnos que el jugador no es algo predeterminado, sino que es capaz de adaptarse y que sus comportamientos son influenciados por quiénes lo rodean y el contexto. Que el futbolista no es una posición, sino funciones.

¿Qué opinas de su nombramiento en Paraguay?

Creo que podrá dotar de recursos muy importantes de cara a una eliminatoria muy competitiva y pesada como la sudamericana. Seguramente, para competir, apostará por un juego menos elaborado que en México. Quizás veremos juego directo más segundas jugadas, así como repliegues y transiciones ofensivas.

¿En México hacen falta más entrenadores con la preparación de Osorio?

Totalmente. Es un tipo voraz de conocimiento. Creo que al entrenador mexicano le falta estar actualizándose de manera constante y aceptar nuevas o otras ideas. A veces da la sensación que tienen miedo a la apertura.

¿Cuál crees que sea la principal razón del rechazo de la afición mexicana hacia Osorio?

Es y fue un tipo muy contra-cultural. En México estamos acostumbrados a discursos vacíos y muy sencillos de interpretar: que si no corrió, que si lo echaron ganas, etc. Y Osorio, por su naturaleza, llenó las salas de prensa y entrevistas con contenido táctico y un lenguaje específico poco conocido en el país. Esto provocó mucho ruido, ya que en México no se cree que el juego sea tan complejo o involucre tantos aspectos, entonces tocó fibras sensibles tanto en el fútbol mexicano como en la prensa, la cual se veía rebasada.

¿A la prensa mexicana le hace falta estar futbolística más preparada?

Claro. La prensa mexicana y en general la latinoamericana es muy ambigua en sus análisis e interpretación del juego. Al no existir una verdadera cultura de análisis pues el periodista se apoya mucho en polémicas, o en la salida fácil: las estadísticas; busca ponerle un número a todo para reducirlo y hacerlo entendible, pero lo único que está haciendo es descontextualizar el juego. Sin embargo, el periodista tampoco ha tenido la necesidad de prepararse para entender el juego porque su audiencia no se lo exige, el aficionado le gusta el fútbol desde afuera, por encima, entonces el comunicólogo no está condicionado, pero está la otra parte, donde el periodista no solo debe entretener, sino también educar, informar y aportar algún valor agregado a la sociedad, y creo que ahí están quedando a deber.

A pesar de no haber trascendido en el Mundial, el legado de Osorio con México será el de un entrenador que se dedicó realmente a hablar, pensar y escribir de futbol, y de cierta manera cambió la manera de pensar para el periodista y aficionado mexicano.

Pueden seguirme en Twitter como @_patogorozpe98

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