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Futbol internacional

El ocaso de Bielsa

Primero tengo que hablar de algo personal, porque en el tiempo que tengo conociendo de fútbol, desde lo más lógico hasta el concepto más rebuscado posible, me atrajo el Marcelo Bielsa dirigiendo en Chile. El tiempo me hizo buscar más, porque el presente no era suficiente. Leí, vi, escuché y sobretodo aprendí mucho. Mucho fue futbolístico, otras cosas incluso podría decir que las utilizo para mi vida.

Me emocioné cuando llegó al Athletic de Bilbao, me frustré cuando perdieron finales que merecían ganar y ahí es donde se empiezan a repetir frases famosas de él, cuando fue a Marsella, los jugadores que recuperó, el fútbol que jugó, los discursos que dio. Luego las pláticas en Holanda y Brasil, y la llegada a Lille que emocionó directamente proporcional al nivel que decepcionó.

Hace no mucho alguien me preguntó que por qué sentía tanta admiración por él. Claramente no es el técnico más ganador, el que ha estado en clubes muy populares o quien siempre tiene unas declaraciones populares ligadas al “yo quiero ganar como sea”, y seguramente fue por eso que llamó mi atención. Pero ¿ahora qué sigue para él?

Todos en algún momento nos hicimos apegados con algo, un cierto grupo de personas tienden a sentir ese fanatismo con grupos musicales, otros con religiones o dioses, unos más con caricaturas o películas, algunos otros con equipos de fútbol. A mí me pasó con un entrenador, al igual que a otros tantos, los “bielsistas”, que son todo lo que a Bielsa no le gusta: enaltecer a una persona por encima de cualquier cosa, algunos dicen sus frases o ven sus vídeos sin siquiera haberle visto 5 partidos dirigiendo.

Los equipos, jugadores y entrenadores tienen siempre un punto muy alto y luego van hacia abajo. Un día Málaga llegó a cuartos de final de Champions, ahora está descendido. En México Chamagol fue la figura más grande del país y luego fracasó en Tigres, Suecia ganó un tercer lugar en un mundial y no regresó a ese puesto. Marcelo Bielsa hizo un gran Marsella y quizá ese fue su punto más alto, no necesariamente de su carrera porque en Newell´s fue mejor, pero sí del final de su trayectoria.

Estoy seguro que él lo sabe. Rechazó seguir siendo jugador profesional porque no daba para más, rechazó ir al Real Madrid pese al dinero que ofrecían, mismo caso con Chivas, rechazó al Inter de Milán para ir a Bilbao, rechazó a la selección mexicana aunque estaba por terminar su relación laborar en Marsella. Si él realmente se da cuenta que su papel ya es mucho más de maestro que de entrenador en la más alta competencia, se hará a un lado. Incluso en una de sus charlas en Holanda hablaba de su sueño de volver a ser formador, como en Newell´s o la Universidad de Buenos Aires.

No se trata de que no haya ganado algo, yo sigo teniéndolo como ídolo y la más grande referencia futbolística e incluso de vida, pero no estoy muy convencido de que Bielsa siga a la altura en que los Bielsistas lo ponemos. Y no es algo malo, le pasa a todos, incluso a ese que pensábamos perfecto.

Ojalá un día pueda conocerlo, es un sueño de vida, y ojalá un día siga ese sueño de volver a formar jugadores que dominen el fútbol en varias partes del mundo. Nunca he visto a alguien que hable mal de él, por algo será.

Eduardo Torres
@edutorresr

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"El fútbol como elemento estético"

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