Jugar bien/Escribir bien
Liga Mx

Chivas 0-2 Santos: esfuerzo sin ideas

Por tercera vez en el presente torneo, Chivas ha sucumbido como local. Ésta vez, Santos fue el encargado de poner una derrota más en la frente de los rojiblancos que, en doscientos setenta minutos consecutivos jugando en casa, han concedido siete goles y sólo respondido con dos (1-3 ante Cruz Azul y 1-2 contra Monterrey). Extrapolados los datos a las seis jornadas, el Rebaño Sagrado ha encajado once anotaciones.

Las cifras se muestran sumamente contundentes acerca del déficit defensivo del Guadalajara, mas no dejan de lado el reflejo del esfuerzo desbocado que realizan los dirigidos por Matías Almeyda. La verdad es cruda, y refleja que en los últimos seis partidos, Chivas ha podido anotar únicamente en media docena de ocasiones. Por consecuencia, la diferencia de goles que acarrea el equipo.

Datos y datos continúan dando la pauta de lo que presenta Chivas cuando pisa el terreno de juego y, concretamente, de lo que le ocurrió al equipo al enfrentar el equilibrio, ligereza y verticaldad que está caracterizando al cuadro dirigido por Robert Siboldi con su excelso par de mediocampistas, Oswaldo Martínez y José Juan Vázquez.

Santos, planteando un 1-4-4-2, no logró reprimir las llegadas del Guadalajara, aunque fue muy efectivo aprovechando espacios largos dejados en los pasillos laterales y detrás de Pizarro, Pérez y Brizuela, los centrocampistas que ubicó Almeyda y que fueron rebasados por la conexión de la banda derecha de los laguneros con sus delanteros. Djanniny, en particular, resultó ser de nuevo la pieza de mayor desequilibrio por el centro del ataque santista.

Chivas, sin variación mayor en roles que la ubicación de Isaac Brizuela como interior al prescindir de Orbelín Pineda incluyó a Pereira y Alanís, los centrales titulares, por primera vez en seis meses., se ubicó de inicio en un 1-4-2-3-1  Ello suponía que la búsqueda del juego posicional del equipo se vería beneficiado desde la salida controlada que, dicho sea de paso, enfrentó problemas durante buena parte del partido por la excelente presión del conjunto de Siboldi.

Ambos trataron, y pese a los esfuerzos desbocados de Chivas, diecinueve tiros (seis a portería) y su sesenta y uno por ciento de posesión, el equipo de Torreón necesitó llegar a puerta tres veces para vacunar a Rodolfo Cota. Primero, Furch estrelló un cabezazo durísimo al larguero y, posteriormente, al minuto treinta, con un enorme centro lanzado por derecha de parte de Jesús Isijara, el mismo argentino adelantó a los verdiblancos.

Con todo y más arremetidas del local, Santos siguió encontrando la llave a partir de recorrer la cancha por la banda derecha de su ataque y hacia el centro. De dicha conexión devino el segundo gol del encuentro, que fue anotado por Djaniny Tavares en el quincuagésimo octavo minuto. El asistente en el pirulo, José Abella, quien le colgó la pelota por detrás de Oswaldo Alanís.

En los minutos finales, el Rebaño buscó con desesperación el arco de Acevedo, e inclusive falló dos ocasiones manifiestas de gol más centros al área con tintes desesperados que no encontraron destinatario por la premura que agobió a sus ejecutores.

Santos jugó sencillo, pero práctico. Fue directo, ligero y más pensante que Chivas. Éstos últimos siguen sin hallar el rumbo y se enfrentan a un cúmulo de complicaciones que, por momentos, ya abandonan el terreno de la táctica y la técnica y abonan a la falta de ideas combinada con un esfuerzo descomunal que, lejos de redituar, frustra a Almeyda y compañía.

Vienen semanas difíciles en Verde Valle.

 

 

 

 

 

 

Comentarios

Banner
Close
Gracias por apoyar Rectangulo Verde