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Opinión

Antonio Mohamed y su modus operandi

Los Rayados del Monterrey tienen un antes y un después en su historia desde la llegada del Turco. Cuestionado y adulado -casi en la misma porción- el técnico que en algún momento les quito el sueño, hoy parece contar con poco crédito.

En el olvido ha quedado tan exquisito trabajo realizado en materia de puntos. Llegó en tiempos donde pareciera que la única exigencia es el campeonato, y ya no hay tiempo ni de queja ni de llanto.

¿Quién tiene la razón? el hincha que va harto de las malas entregas en los últimos 90 minutos, cuando la gloria se acerca pero el ‘’hijo’’ menos deseado se la queda, o aquél que se aferra a los colores y agradece lo cosechado por Antonio. Más por defender a su amor, que por otra cuestión.

No soy quién para dar razones o tachar errores, mas si para opinar. Sospecho que ambos tienen algo de verdad, y sin embargo, acá no hablaremos de ellas.

Parlemos de Antonio Mohamed. Hombre de carrera extraña, a quién la gloria le llegó cuando más rota iba su vida. Entiende de dolor verdadero, por lo tanto, lo que ocurra dentro del terreno de juego le pasa sin mucho cuidado. Sabe como vencer a gigantes. No obstante, el trabajo le queda más cómodo cuando le acompañan obreros con colmillo de guerrero, y no gladiadores que se saben ganadores.

El articulo lo inicio diciendo que los Rayados del Monterrey tienen un antes y después en su historia desde que llegó él, pero pocos han logrado entender a lo que me refiero. Hablo de lo bueno y lo malo, pero más de lo malo. Y no por ser más relevante, sino por delatar el ADN que da pretexto a ésta pieza.

Con Turco, la Pandilla ha logrado récord de puntos. Es verdad. Pero también sufrió la primera derrota grande. La más importante. Tropiezo que, sospecho, no se podrán sacar más. No sin dejar marcas.

Perder ante Tigres, significo darle vuelta a la página. Iniciar un capitulo que creían nunca llegaría. Ser el segundo. Ser el derrotado en una tierra donde iban acostumbrados a ser los mandones. Ser el segundo. Algo que no cabe en el diccionario Rayados.

De alguna extraña manera, veo ésta metamorfosis como el resultado de dejar en manos de Tony el barco. No me mal entiendan. Mohamed es todo menos malo. Sin embargo, su modus operandi precisa de un equipo que se sepa y acepte chico. Le gusta remar contra la corriente, pues en una lucha así finco sus más grandes triunfos. No es de clubes grandes ni de equipos que aspiran a. Es de chispazos, de jugadores perfil bajo/ganas altas. Sí. Triunfó con el América, pero no es lo normal en él. No es un técnico como el que precisa Monterrey.

Cuando todo está dicho, decir más, está de más.

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Article written by:

Abogado y profesor; autor del libro Más Allá de la razón. Fútbol y más.

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