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Opinión

Vete antes, Diego

Antes de que te contagies, y el vicio te robe la sangre caliente, vete, Diego.

Lainez es raro. En México, el futbolista halla plenitud hasta los ‘’veintitantos’’. Es verdad que ha habido casos como Andrés Guardado, Cuauhtémoc Blanco o Rafael Márquez, que desde el primer minuto demostraron sus tamaños. Sin embargo, en el juego actual, ninguna pirueta o bailecito es suficiente a esas edades. Muchos han cogido nube y muerto antes de consolidarse. Entonces, vamos calmos. Excepto con Diego, claro.

Hablar de la ‘’joya’’ azulcrema, es hablar de un enigma. Bien entiendo a quienes lo echan en saco alzado por debutar en una empresa de nula credibilidad, pero en verdad cometen injusticia con el fútbol. Miren que pasarán muchos años -y quizás vidas- para que volvamos a encontrarnos con alguien tan hecho antes de tiempo. Es como un profesionista en vientre materno.

El problema parte desde el momento en que no le encontramos posición o pie predilecto. ‘’Es zurdito’’ -dicen algunos- ‘’es diestro’’ -dicen otros-, y ambos aciertan. El muchacho va bien con la derecha como con la izquierda. ‘’Le gusta ir pegado a la banda, el chico es extremo’’ -vuelven a alardear- ‘’¿de qué me hablas? el hombre es una bestia por adentro del campo’’ -le refutan-, y ambos vuelven a tener razón.

¿Qué es Diego Lainez?

Para un pata chueca que ni en maleta llegó al gremio profesional -hablo de mi- Diego es lo más parecido a un crack en tierras mexicanas. No es poca cosa. Acá ha habido extraordinarios jugadores, pero rara vez nos topamos con un marciano. Él, es un marciano.

Juro que me resulta muy sencillo hablar flor en boca del muchacho. Basta con verlo platicar con la pecosa, bailar en la pista más hermosa del mundo bajo el vals perpetuo de la hinchada. De local o visitante, el niño sale a divertirse entre 21 malhumorados.

Es por eso que te pido, Diego, que cargues maleta en mano a dónde sea que vayas, y le pidas a los cielos que pronto te aleje de esta patria que mucho gusta de un juego al que poco le sabe.

México es un lugar precioso para vivir y morir; país distinto al resto -único rico que prefiere ser pobre para no perder el sello- sin embargo, en temas futboleros, las mejores historias están separadas para quienes pronto cortan el cordón umbilical.

Como Hugo Sánchez, Luis Garcia, Rafa Marquez, Andrés Guardado, Javier Hernández, Hector Moreno, Hector Herrera, Jesús Corona o Chucky Lozano, Lainez debe acabar de conocerse como jugador, pisando ligas que no frenen sus tamaños.

Muchas alegrías puede darle a nuestra liga si decide madurar acá, pero la historia no sería muy distinta a la de Luis Hernandez, Garcia Aspe, Zague, Jared Borgetti u Oribe Peralta. ¡Magníficos jugadores! pero simples conocidos del otro lado del charlo. Éste niño tiene todo para ser héroe a dónde sea que vaya.

Cuando todo está dicho, decir más, está de más.

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