Jugar bien / Escribir bien
Selección Mexicana

La resaca de Juan Carlos

Han pasado poco menos de 72 horas desde el descalabro sufrido en Copa Oro, y los estragos del fracaso aún retumban cual eco insoportable.

Claro está que me refiero a todos, menos a la federación. Allá tienen las cosas muy claras, y así seguirán -al menos- de aquí a Rusia 2018.

Poco importa que la marea esté brava y la soga seduzca el cuello de alguno…

En cambio, los aficionados y la prensa seguimos bailando sin canción ni pareja. Pasa que ya son varios los tropiezos de Juan Carlos en duelos donde el detractor se frota las manos para proyectar su reproche, y aunque muchos dirán que no es casualidad, sino algo natural porque el medio está alerta 24/7 para ensalzar las caídas del colombiano, creo que tampoco podemos excusar por completo a Juan Carlos Osorio.

A titulo personal, considero una barbaridad siquiera pensar en destituirlo, y no porque Osorio sea el único -claramente no lo es- sino porque no veo argumentos suficientes para cortar un proyecto que ha dado más de lo que ha quitado, tomando en cuenta la realidad del fútbol mexicano a nivel selección.

¿Que ha ganado México con Juan Carlos Osorio?

Partiendo de que detesto hablar de triunfos en un país que, futbolisticamente, ha convivido muy poco con ellos, confieso que encuentro aspectos importantes que bien podríamos encasillar como triunfos; tal es el caso de los fantasmas caídos en la zona, el cambio de mentalidad que los muchachos manifiestan al hacerle frente a derrotas ‘’históricas’’ como el 0-7 ante Chile o el 1-4 ante Alemania, y el compromiso del grupo con su cuerpo técnico, pues mientras la nación se divide en pros y contras de Juan Carlos, los actores lo defienden a muerte y se entregan al proyecto.

¿Qué ha perdido México con Juan Carlos Osorio?

Está de más enumerar los tropiezos. El colombiano ha fallado en piezas puntuales, y eso lo tiene en boca del mundo. Pocos hablan de lo avasallador que ha sido en la zona, como olvidando la realidad de la selección mexicana de fútbol; equipo que tiene como meta grande jugar un quinto partido en un mundial al que casi siempre ha asistido.

Yo no digo que Juan Carlos sea bueno o sea malo. Pero si creo que en sus experimentos ha quedado mal con ciertas necesidades del fútbol contemporáneo, y eso lo tiene pendiendo de un hilo.

Me preocupa la terquedad del aficionado mexicano. Porque esta bien casarse con una idea, pero está mal ignorar el sentido común. Pasa que en el juego -como en la vida- hay hipótesis y teorías. La primera se presta a discusión, la segunda no.

Lo que ocurrió el domingo por la noche, no fue una hipótesis de una caída de Juan Carlos, sino una teoría de un entrenador que ha vuelto a fallar en una instancia crucial.

¿Merece irse?

Creo que no, pero tampoco merece el blindaje que algunos quieren darle.

Cuando todo está dicho, decir más, está de más.

osorio. final.

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Article written by:

Abogado y profesor; autor del libro Más Allá de la razón. Fútbol y más.

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