Jugar bien / Escribir bien
Tácticas

Hombre libre

El juego posicional es una de las corrientes de juego más marcadas hoy en día, el éxito que tuvo el F.C. Barcelona con Guardiola, el juego que desarrolla Bayern Múnich, los constantes lanzamientos de libros sobre este tema y personas hablando de elegir la posición sobre la especulación para jugar ha sido un detonante para que todas las personas tengan acceso al buen juego.

Para jugar bien, aunque existen muchas maneras de entender la buena forma de jugar, hay que tener la posesión de la pelota, y tenerla no es sólo cuestión de querer, sino de intentarlo, trabajarlo y esperar que todo salga bien en base a un juego sostenible gracias a jugadores capaces de desarrollarlo.

Entre Josep Guardiola y Juan Manuel Lillo podemos rescatar muchas frases sobre el juego posicional, tales como “No se toca si no sale un rival”, “Buscar el tercer hombre y la segunda acción”, “No toques si no buscas generar nada”.

Foto – marca.com

Conocemos los habituales conceptos del fútbol, como el mano a mano, el dos contra uno y todos son un enfrentamiento constante entre futbolistas, que indudablemente el juego posicional también tiene con los wings, es inevitable, pero el hombre libre es el concepto de juego donde es: uno contra nadie.

Esto, sin duda, es una ventaja muy grande para enfrentar al rival y debe ser buscado como precisamente eso: una ventaja. Es decir, tratar de que el hombre libre se genere hacia delante, y no sólo en zonas de defensa o las “zonas de seguridad”, aunque puede llegar a ser muy útil frente a la presión alta allí y evitar dividir la pelota, porque hay que aunque esto es un juego cambiante y sin ninguna seguridad, hay que tratar de acercarse a las certezas, y una certeza es que si tú tienes la pelota el rival no la tiene, como decía Cruyff, entonces tú eres quien puede dañar.

Xavi Hernández lo explica:

“El tercer hombre es imposible de defender, imposible… Te explico lo que significa. Imagina a Piqué queriendo jugar conmigo, pero yo estoy marcado, tengo a un marcador encima, un tío muy pesado. Bien, pues está claro que Piqué no puede pasármela, es evidente, con lo que yo me aparto y me llevo al marcador conmigo. Entonces, Messi baja y pasa a ser el segundo hombre. Piqué es el 1º, Messi el 2º y yo el 3º. Yo tengo que estar muy al loro, eh.

Piqué, entonces juega con el 2º hombre, Messi, que se la devuelve, y en ese momento aparezco yo, dejo clavado a mi defensor, que se ha despistado, y Piqué me pasa la pelota totalmente desmarcado. Si el que me defiende está mirando el balón, no puede ver que me desmarco entonces aparezco y soy el tercer hombre. Ya hemos conseguido la superioridad. Esto es indefendible, es la escuela holandesa, es Cruyff. Es una evolución de los triángulos holandeses.”

Xavi mueve los dedos con la misma agilidad que emplea en el campo para girar sobre sí mismo como una peonza y encara el  hombre libre;: “El hombre libre significa que siempre puedes buscar la superioridad, por más que el fútbol sea un deporte de 11 contra 11. Hay sías que buscamos esa superioridad a partir de Víctor Valdés y eso aún tiene más mérito. A veces, os rivales nos aprietan tan arriba, y de manera tan intensa, que hacemos el 3 contra 2 incluso dentro del área con Valdés, Piqué, Busi o yo. Y, a partir de ese punto, ya puedes atacar con superioridad.

Buscar el hombre libre es, por ejemplo, que los centrales tengan el balón y uno de ellos siempre quede libre porque siempre tienes un defensa más que delanteros contrarios. En ese caso, Puyol sube, sube y sube hasta que le sale al paso un rival. Si quien le intenta frenar es mi marcador, entonces el hombre libre paso a ser yo. Si le sale al paso le marcador de Iniesta, Andrés es el hombre libre. Y así buscamos la superioridad en cualquier zona del campo. Haces un tres contra dos, lo ganas y ya tienes el hombre libre. Avanzamos posiciones”.

Foto – jotdown.es

Comentarios

Banner
Close
Gracias por apoyar Rectangulo Verde